Por Gabriel Reymann

30 años para 1996: el globo de la movida alternativa -que involucra al bombardeo vía MTV de cualquier cosa con camisa leñadora, pero también a majors fichando a grupos tan idiosincráticos como Melvins, Helmet o Napalm Death- ya se halla, para ese momento, definitivamente pinchado.
Si bien esa primera mitad de los 90’s no tiene que considerarse necesariamente una época dorada del rock/pop angloparlante, lo que le queda al mainstream de esos géneros por delante y hasta la fecha, es, seamos sinceros, un largo desierto del cual aún no ha salido. La “confianza en las máquinas” -y si se quiere, cierta idea de futuro, que puede ir desde Marilyn Manson a Beck, pasando por Prodigy- durará unos cinco años y dando la vuelta la esquina lo ¿mejor? que pueda ofrecerse desde las usinas de la difusión como respuesta es… Strokes -salteemos el nü-metal, por favor-.

Pearl Jam

Entonces para poder encontrar música pop(ular), no necesariamente innovadora, pero sí arriesgada, va a haber que irse un poquito hacia los márgenes.
Y un buen margen, sin dudas es la música pesada. Esta playlist cuenta con una quinta parte de grupos de metal, pero podrían haber sido más. Quedaron afuera Neurosis, Opeth, Immolation, Boris, Burzum y Cannibal Corpse, por mencionar solo algunos. El lugar lo ocupan entonces el ascenso del black metal noruego vía Satyricon, la renovación del death metal con los canadienses Cryptopsy, Eyehategod con Dopesick -disco emblema del género sludge-, los mencionados Napalm Death, la muchachada inclasificable de Type O Negative y, at last but not least, Angra. Los reflectores para la proyección internacional brasileña estaban -comprensiblemente- puestos en Sepultura, pero es hora de poner al grupo de power metal progresivo comandado por Andre Matos en el lugar que se merece: con un ojo puesto en Queensrÿche y Helloween, pero también con otro en Hermeto Pascoal, coronaron un logro inoxidable con su disco Holy Land.

Tortoise

Más márgenes interesantes: ese atrapatodo llamado post rock. 1996 es el año de Millions now living… la consagración artística de Tortoise -mirados de reojo por cierta crítica, por “fusionoides”-, la despedida con gloria de Swans -con probablemente su último disco realmente memorable, sin hype hipster alrededor, el doble Soundtracks for the Blind-, los siempre atendibles Labradford dando el presente con su autotitulado, Emperor Tomato… de Stereolab, y el más particular de todo este lote tan variopinto: Upgrade & Afterlife, notable registro de Gastr del Sol.

Gastr del Sol

Sea por la revalorización a través de las reediciones en cd, o por lo cíclico mismo de la vida, 1996 también trae lanzamientos en buena forma de viejitos de los 70’s y 80’s: Deep Purple, Rush y Franco Battiato.
Entre eso, la despedida forzada de 2Pac, algunos coletazos grunge, toques de punk, y mucho más, está el 1996 musical.

Tori Amos

¿Y por acá? Es el año de la muestra “Rock Nacional 30 años”, hablando de viejitos, y lanzamientos de nombres como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (Luzbelito), Babasónicos (Dopádromo), Massacre (Juguetes para olvidar), NDI (Mensaje no preciso de imagen), Suarez (Galope), Fun People (Kum Kum), Almafuerte (Del entorno), Las Pelotas (Amor seco), A.N.I.M.A.L. (El nuevo camino del hombre), Los Visitantes (Maderita) y Pez (Quemado), entre muchísimos otros, claro.

Stereolab

Algunos bonus tracks que no entraron en la lista:

Cuando escuché por primera vez este tema en su momento de lanzamiento pensé que cantaba una mujer

Un favorito personal total: el eslabón perdido entre Voivod, Faith No More y Dillinger Escape Plan

Gran canción de un disco menor

Muy apropiada manera para cerrar un disco

Directamente una de las mejores canciones de toda la discografía del grupo

Sin más, playlist de treinta temas en YouTube y Spotify:


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