Por Gabriel Reymann
40 años y 40 tracks para 1986, finalmente.
En la música pesada, esto es casi sinónimo de thrash metal; ahí están para graficar dentro de la playlist temas de discos emblemáticos de Megadeth, Metallica, Slayer, Destruction y Kreator -a la vuelta de la esquina, al año siguiente ya, empezaban a vislumbrarse otros horizontes-.
Aun dentro del heavy metal, Iron Maiden se mantenía en un momento de relevancia, Yngwie Malmsteen transitaba sus años de mayor trascendencia con su heavy neoclásico, y, at last but not least, la banda con la cual se utilizó por primera vez el término ‘metal progresivo’ -Queensrÿche, ellos son- editaba uno de sus esfuerzos más difíciles de encasillar.

Ah, los Butthole Surfers!
Progresivo: término bastante denostado aun en 1986, pero sin dudas ese es el espíritu que va a motorizar a cierta estirpe de art rock que estaba consolidándose por esos años. Hijos del folk inglés de los 70’s, Robert Wyatt, Miles Davis, Roxy Music/Eno, King Crimson, Can y diversas expresiones previas de música popular vanguardista, ahí aparecen David Sylvian y Talk Talk (y en un camino paralelo, quizá, también XTC).

Depeche Mode
Con mayor presencia en las radios y canales de videos de música, pero también es art rock el que profesaban Paul Simon y Peter Gabriel, este último, ahora sí, conociendo su consagración comercial como solista. Ambos van a ayudar a imponer en las bateas de las disquerías la curiosa etiqueta de ‘world music’, dirigida mayormente a la música africana, no sin ciertas polémicas (acusaciones de vasallaje colonialista, y, en el caso de Simon, de romper el boicot al apartheid aún vigente en Sudafrica).

Sonic Youth
Y para ese año poco quedaba del hardcore/punk americano de la primera mitad de la década: con los Misfits ya separados hace unos años, en el ‘86 hará otro tanto Black Flag, será el turno del último disco de Dead Kennedys con Jello Biafra, y Bad Brains ya en otra cosa, mucho más multicolor -que va a derivar en funk metal, rock alternativo y la cultura del viejo Lollapalooza-.
Es así mismo el año del hip hop pisando fuerte con un hit (Run DMC y su yunta con Aerosmith), el vuelco definitivo de Sonic Youth a las canciones, y, por supuesto, muchas corrientes más que encontrarán en la playlist.

Favoritos de la casa: The Smithereens.
En Argentina: claro, Oktubre de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, así como también Sumo, Soda Stereo y el comienzo de su proyección latinoamericana, Sumo, debuts de La Sobrecarga, los Cadillacs, Ratones Paranoicos, y -con delay- Los Encargados, la despedida de Los Abuelos de la Nada y V8.

Swans
Algunos bonus tracks que no entraron en la playlist:
Y claro, la playlist:

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