Poesía: Louis Aragon – Persona pálida

Más mísero que las piedras
                                               triste a más no poder
                                               el hombre escuálido
el atril hubiera querido aniquilarse
Qué frío El viento me penetra en el sitio
de las hojas
de las orejas muertas
Solo cómo patalear para ahuyentar el frío
con qué pie iniciar la semana
Un silencio que nunca acaba
Ni una palabra tierna para engañar al invierno
La sombra del alma del amigo La escritura
Tan sólo las señas
                               Mi sangre daría una sola vuelta
Los sonidos se pierden en el espacio,
como dedos congelados,
Nada más
                que un patín abandonado en el hielo
El fulano
                A través de él se ve el día

Publicado originalmente en Feu du joie (1920) – Traducción correspondiente a Aldo Pellegrini.


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