Por Gabriel Reymann
En la entrada anterior de esta sección, me había cubierto de antemano, respecto a la traición que significaba hacer una disección visual de cierta parte de la filmografía de Godard a través de fotogramas, o sea prescindiendo del sonido y, sobre todo, el montaje de esas imágenes. Quizá sea mayor la traición a la hora de abordar la obra de Robert Bresson (1901-1999) con ese procedimiento: cito textual su frase “la pintura me enseñó que las cosas no existen en sí mismas. Son sus relaciones las que las crean” * -bien saussereano el hombre-, y traigo a colación su particular uso del sonido y los ruidos -ver El juicio de Juana de Arco (1962) y su soundtrack de murmullos y habladurías rodeando a Juana en su celda-.

Pickpocket (1959)
El primer tópico al cual asocie al realizador francés cualquier persona que conozca su obra, es el referido a las manos. Metonimia de encuentro, desencuentro, ternura, violencia, labor, y casi cualquier actividad humana, incluyendo la espiritual.

A Man Escaped (1956)

Lancelot du Lac (1974)

Four nights of a dreamer (1971)
Hablando de encuentro: los abrazos.

Lancelot du Lac (1974)

Mouchette (1967) – esto es, para empezar, un encuentro no consentido-

Four nights of a dreamer (1971)
La mirada, como dirección de juicio a los otros, acecho, o como búsqueda, otra constante.

Au Hasard Balthazar (1966)

Mouchette (1967)

Mouchette (1967)

Pickpocket (1959)

The Trial of Joan of Arc (1962)

The Trial of Joan of Arc (1962) -en estas dos últimas sí hay montaje!-
Las puertas, las zonas de pasaje; Fassbinder tomaría dos o tres notas de esto.

Au Hasard Balthazar (1966)

Lancelot du Lac (1974)

L’Argent (1983)

L’Argent (1983)
Nuevamente la relación con la otredad: el lecho como sinécdoque del cuidado de los otros, e inclusive de la piedad.

Lancelot du Lac (1974)

Mouchette (1967)

The Trial of Joan of Arc (1962) -en estas tres últimas el montaje sería entre películas-
Piedad y su bagaje como pintor: el sentimiento religioso en no pocos planos, la atención a la composición del plano (siempre austera, jamás sobrecargada en función del impacto), su personalísimo uso del color (los verdes en Cuatro noches de un soñador, de 1971)

Diary of a Country Priest (1951)

Four nights of a dreamer (1971)

The Devil, probably (1977)

The Trial of Joan of Arc (1962)
*para mayor información se recomienda la lectura de Bresson x Bresson (Editorial El cuenco de Plata), que recopila cantidad de entrevistas realizadas al director a lo largo de toda su trayectoria.

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