Música: Playlist – Espacio libre de guitarras

Por Gabriel Reymann

No estaría haciendo un muy brillante descubrimiento al afirmar, después de varias décadas, que el instrumento central y constitutivo del rock es la guitarra eléctrica. La aparición de la guitarra eléctrica precede (y excede) al rock, pero es este lenguaje popular el que ha hecho de esta su bastión armónico, melódico, tímbrico y hasta fálico (poco importa el género u época ahí: Hendrix, Pete Townshend, o PJ Harvey y Marilina Bertoldi).

Soft Machine, fotografía por Michael Ochs

Pero volvamos un poco sobre eso de tímbrico, porque ahí es donde efectivamente sucede el rock, en sus expresiones básicas y no tanto, en la electricidad, o, mejor dicho, la exégesis de eso. Más allá de eso habrá más o menos notas de paso, acordes con novenas, métricas impares, desarrollos instrumentales, pero el lugar donde, a grandes rasgos, eso ocurre, es en la exaltación, sublimación de la electricidad.

Arthur Brown

¿Y si se prescinde del instrumento nave madre, y se lo reemplaza (o no), más allá del lenguaje específico de la distorsión eléctrica? Es algo que ha ocurrido bastante a lo largo de la historia del rock, y distintos nichos -quizá no estilos- dentro de él se han formado en base a eso. Puesto a dar nombres, vamos con la psicodelia proto (y ya no tan proto) progresiva de Soft Machine, con las andanadas de fuzz en el órgano de Mike Ratledge y el bajo de Hugh Hopper, el noise rock de Ruins y Lightning Bolt, o distintas expresiones de lo que podríamos llamar post rock, como el doble ataque de bajos de Ui, o la sustitución de guitarras por samples y vientos, como Moonshake. Varios de estos grupos en algún momento tuvieron guitarras acústicas y/o eléctricas (Van der Graaf Generator, Franz Treichler de The Young Gods es directamente un guitarrista con formación clásica), pero no es necesariamente la matriz de su sonido, ni ganaron reconocimiento por ellas: VDGG giraba alrededor de osciladores, órganos Hammond, pianos eléctricos y un saxo endemoniado procesado por efectos, Young Gods situó al sampler en el centro del rock (incluyendo a las guitarras eléctricas como fuente de sonido, pero una vez pasada y loopeada por el sampler difiere muy claramente respecto de una interpretación en vivo y en directo).

La contratapa de The sound your eyes can follow de Moonshake, con la célebre leyenda «Garantizado: libre de guitarras» que inspiró el título de esta playlist

No Tangerine Dream, no Kraftwerk, no Silver Apples*, porque si bien tienen mucho que ver con el rock -y hasta puede que lo sean-, son, de alguna manera, otro lenguaje, o al menos una bifurcación más marcada de esta supuesta “esencia” que marqué del rock. Sí Hugo Largo (dos bajos, violín, no batería), el rock alternativo jazz(blues)eado de Morphine, sí el punk de Suicide o The Screamers. Sin más, la playlist:

Etron Fou Leloublan

*(más sobre estos últimos, probablemente pronto)


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